En una charla con Info Región, Alejandra Gulla contó cómo vivió su último Mundial con Las Leonas, remarcó que “fue el broche de oro” a sus 12 años con la celeste y blanca y aseguró que el torneo de Rosario quedará como “el más importante” en su carrera.

Tras más de una década plagada de emociones, varias vueltas olímpicas y medallas, momentos difíciles por las lesiones y, lo más importante, muchos goles, Alejandra Gulla decidió cerrar su largo ciclo en la Selección y tuvo la mejor despedida al consagrarse campeona del mundo con Las Leonas.
La delantera, que con el tanto que le anotó a España se convirtió en la máxima goleadora en la historia del conjunto nacional con 150 gritos (en 247 partidos), charló en exclusiva con Info Región sobre el torneo de Rosario y su futuro fuera del equipo albiceleste. “Fue el mejor final. En la definición contra Holanda, que muchas veces nos aguó la fiesta, en Argentina, con un 3-1, y con distintos condimentos durante el partido. Ni en sueños hubiese sido tan perfecto”, confesó.
-¿Cómo viviste este Mundial?
-Muy feliz, orgullosa, y me sentí privilegiada de pertenecer a un equipo como este. Saqué de mi cabeza que era lo último que hacía con el seleccionado y pude disfrutarlo desde el primer día hasta el último. Valoré cada momento dentro de la cancha, dando todo de mí como lo hice siempre, aporté mi granito de arena para que el equipo esté en lo más alto. Todavía no caigo que ya no soy parte del seleccionado. Disfruté mucho de cada momento.
-¿Este fue definitivamente el punto final a tu carrera con la Selección?
-Sí, creo que se dio todo para que me retire de esta manera. Salir campeona en la Argentina, con toda la gente, con mi familia presente, que siempre estuvo al lado mío en los peores momentos por las lesiones, mi sobrino que cuando arranqué en el seleccionado tenía un año y coreó el nombre de la tía junto a Bianca, mi otra sobrina; fue lo máximo. Que estén mis viejos también fue muy especial; ellos estuvieron presentes al principio y al final de mi carrera.
-¿Fue la despedida soñada?
-Sí, la verdad que sí. Fue el mejor final: contra Holanda, que muchas veces nos aguó la fiesta, en el país, con un 3 a 1, con distintos condimentos durante el partido; fue excepcional. Ni en sueños hubiese sido tan perfecto.
-¿Te faltó algo con la Selección?
-No, pero me hubiese gustado pertenecer al equipo que gane la medalla de oro olímpica, porque seguro lo van a conseguir las chicas que quedan, en 2012 (Londres) o 2016 (Río de Janeiro). Seguramente lo van a conseguir y me voy a sentir parte, como lo sintieron en este torneo las ex Leonas, que estuvieron alentando desde afuera.
-¿Cómo viviste el gol que te dejó como la máxima goleadora en la historia de la Selección?
-El gol fue el broche de oro y lo que me permitió dejar mi cifra en 150, hasta que venga alguna otra y rompa el record (Luciana Aymar tiene 121 goles). Fue importante en el momento, aunque fue uno más; disfruté todo lo que me tocó vivir y lo que me tocó jugar.
-¿Cómo fue el momento en que levantaste la Copa?
-Una emoción enorme. Ganar este torneo fue un momento hermoso, con muchas emociones. Cada vez que sonaba el himno era tremendo, y la gente, que nos acompañó cuando fuimos al Monumento de la Bandera. Es algo que nunca nos vamos a olvidar y va a quedar en nuestros corazones para siempre.
-¿Tiene comparación este torneo con algún otro que te tocó ganar?
-No, esto sin dudas fue lo máximo. Me quedo con este torneo en sentimientos, en pasión, por la gente que nos acompañó. Fue soñado.
-¿Qué será lo que más recordarás de tu carrera con Las Leonas?
-Todo, y por eso no específicamente cada uno de los torneos. Lo llevo todo bien guardado con distintos sentimientos. Cada año que pasaba lo iba disfrutando mucho más porque eran los últimos. Además, al ser la recta final y tener más experiencia sabés cómo disfrutarlos. Fui al Mundial del ’98 y recuerdo mis sentimientos, pero era una chica de 20 años y había cosas que no comprendía demasiado; lo disfruté, pero no lo viví tan intensamente como me pasó en los otros torneos posteriores.
-¿Cómo viste el torneo que realizó Luciana Aymar?
-Una que la conoce sabe que tenía muchas presiones, responsabilidades por estar en su ciudad, por jugar el Mundial ahí. Tal vez haya sido el último para ella también, pero creo que estará en los Juegos Olímpicos. Estoy muy feliz por ella, hizo un gran torneo, volvió a ser elegida como la mejor de todas y lo tiene merecido. Jugó en gran nivel, estoy muy contenta por ella, porque fue la capitana y porque pudo levantar la Copa en su ciudad. Me saco el sombrero por Lucha como jugadora y persona más que nada.
-¿Creés que ya se tomó dimensión de lo que ha conseguido este equipo?
-Es raro, porque estás con todos los sentimientos a full. Cada vez que me hacen una nota estoy reviviendo momentos, constantemente. Es todo muy reciente. Más adelante vamos a caer en cuenta de que hicimos historia, que ganamos un Mundial acá, en casa, y con la autoridad que lo hicimos. No perdimos ningún partido, mostramos un gran nivel, con gran dinámica y siempre ganas de jugar e ir para adelante. Todo eso nos hizo diferentes.
-¿Fueron superiores a todos los equipos que enfrentaron?
-Sabíamos que todos los rivales eran muy duros, que iban a ser partidos muy complicados, pero lo que nos pasó fue que estábamos muy convencidas de lo que queríamos, más allá de que por momentos no jugamos del todo bien. Defendimos nuestro arco muy bien, en ese aspecto fue uno de mejores torneos que tuvimos, y la parte ofensiva siempre mostramos variantes y movilidad, como le gusta al Chapa (Carlos Retegui, entrenador del equipo). Seguimos teniendo el corner corto como carta fuerte y fue letal, como en la Champions Trophy de este año.
-¿Cuándo comenzaron a sentirse campeonas?
-Después de la semifinal, cuando le ganamos a Alemania (2-1). Era el partido bisagra para nosotras, porque veníamos de cinco victorias seguidas. La semi era clave: perdías y quedabas afuera de una final del mundo, que era nuestro objetivo. Jugando el mejor hockey que pudimos hacer en el Mundial, sacamos de la cancha a un equipo como el alemán, que controla mucho la bocha y que juega muy bien en defensa. En ese momento me dije: “Acá no se nos puede escapar”. Ese era el sentimiento de todas, y lo guardamos hasta después de la final.
-¿Fue un peso extra el favoritismo absoluto que pesaba sobre ustedes?
-Era una responsabilidad grande, pero con nosotras mismas por lo que habíamos hecho todo el año. Entrenamos mucho, hicimos varias giras y partidos previos. Fue un año atareado en la parte física: hicimos pileta, pista, doble y triple turno, entrenamos hasta los viernes, jugamos contra los varones. Muchísimas cosas y un gran esfuerzo. Lo hicimos para estar al cien por ciento y pasó eso: las pasamos por arriba a todas, porque teníamos equipo y mentalidad para ser campeonas del mundo.
Fuente: Info Región.